La persona humana es una unidad bio-psico-espiritual, es decir, que consta de tres dimensiones fundamentales: corporal, psicológica y espiritual.

Estas dimensiones son inseparables, y, por lo tanto, una influye en la otra. Por ejemplo, si presento ansiedad puedo manifestar problemas digestivos como gastritis.

Frecuentemente la depresión u otros problemas psicológicos pueden afectar nuestra vida espiritual, no queriendo orar por ejemplo; si tenemos alguna herida afectiva como el abandono paterno eso puede afectar nuestra relación con Dios Padre, por ello es importante llevar a cabo un tratamiento psicológico que permita trabajar esos temas y sanar heridas.

Por eso, estamos invitados a mantener un equilibrio en nuestras dimensiones, buscando fortalecer cada una de ellas para ser integrales y aumentar nuestro bienestar.

Ejercicio:

  1. Analiza cómo te encuentras en cada una de tus dimensiones.
  2. Califica de 1-10 cómo te sientes en cada una.
  3. Escribe el porqué de esa calificación.
  4. Escribe qué podrías hacer para la calificación subiera.
  5. Escoge cuál dimensión vas a empezar a trabajar primero, puede ser la que más te preocupa actualmente.
  6. Llévalo a cabo.

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